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11.2.13

The Dø da su segundo bocado

Esta banda no lleva demasiado bagaje, pero con su primer álbum dejó el listón muy alto. En 2011, The Do vuelve con su segundo disco. El grupo franco-finlandés formado por el músico y compositor Dan Levy y la cantante Olivia Bouyssou Merilahti, se presenta como una alternativa elegante, original y con muchas ganas de explorar nuevos y ricos sonidos.

Tras el gran acierto que supuso el disco de A mouthful (en español: Un Bocado, cuyo tema principal fue On my shoulders, utilizada en los anuncios de las libretas Oxford en 2008) la banda regresa tres años después con Both Ways Open Jaws. La fórmula general sigue siendo parecida a la de su primera entrega, combina canciones de muy buen gusto, suaves y más comerciales, como Too insistent, que bien podría ser el acompañamiento de otro spot publicitario, con otras apuestas más extravagantes como Slippery Slope, una canción entre lo tribal y lo siniestro, con una melodía protagonizada exclusivamente por voz, percusión y un estribillo punzante muy pegadizo.


El comienzo de esta obra es Dust it off, una canción terriblemente hipnótica. La clave del éxito de este efecto es, sin duda, la sencillez de la melodía y de la voz de Olivia. Tras la canción de Gonna be sick!, muy del estilo de The Do, el disco continúa con The Wicked & The Blind, pista que no conviene despachar a la ligera, pues en ella se combinan cuerdas, teclado, percusión y electrónica sin ningún reparo, algo que irá despertando los sentidos para los próximos platos.

Le sigue Bohemian Dances, un tema sencillísimo y de una gran belleza. La voz principal está acompañada de coros que poco a poco van separándose de ella, de manera que al final la combinación alcanza un desorden perfecto.

Casi sin tiempo para respirar comienza Smash Them All, a la que debemos prestarle no poca atención: los contrastes entre estrofas no te dejan distraerte, la importante variedad de instrumentos también suponen diferentes puntos de atención, pero, sin duda, lo más impresionante es el final, de una fuerza digna de banda sonora que culmina con la voz casi a capella de la cantante, a modo de cigarrillo tras un buen clímax.

El disco continúa con sus cambios de intensidad, el siguiente tema, Leo, Leo, es una canción que solo puede definirse como onírica y precede al temazo que da nombre al disco, que no es otro que B.W.O.J. Esta breve pieza con toques electrónicos, a su vez parece ser el prólogo de Slippery Slope y sirvió para la promoción del álbum en Internet. 


The calendar y Was it a dream? nos ayudan a desconectar de la violencia del anterior tema. Aquí el disco da un giro, son canciones mucho más sencillas, pero que enganchan de igual manera. Y para acabar del todo nos dejan con una especie de nana: Moon Mermaids, pieza de un solo minuto acompañada de una coda que está en la línea de Leo, Leo y viene genial para cerrar todo el álbum de una manera tan hipnótica como empezó.

Aunque este segundo trabajo no tiene toda la fuerza de A mouthful, sigue siendo una gran obra. Dan y Olivia se mantienen fieles a su estilo, que es no tener estilo fijo y continúan sorprendiéndonos en cada rincón del disco. Con tanto contraste de dulce y amargo y tanta variedad instrumental es difícil no engancharse a este segundo bocado de los europeos.

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