Lo que vine a hacer a Irlanda fue algo completamente nuevo para mí. Se trataba de trabajar con jóvenes, o lo que aquí se llama Youth Work, que es la parte del Trabajo Social dedicada a los menores de edad en todos los sentidos, no solo los que están en peligro de exclusión, sino también los que necesitan cualquier tipo de asesoramiento, los que van a pasar al instituto o hacer el examen de acceso a la universidad, los que quieren estudiar en otro país, los que buscan experiencia laboral, los que tienen ideas para proyectos o simplemente los que quieren hacer algo que les gusta en compañía de otros. Aquí, este tipo de empleo es desarrollado por organizaciones separadas del Estado, aunque subvencionadas en parte por él. Mi voluntariado iba de ayudar a Youth Work Ireland Galway en Ballinasloe.
29.5.16
22.5.16
Punto de apoyo
Aquella
mañana lloraba mucho, perdón, llovía. El resto del día me dio un respiro que duró hasta bien tarde. Fue
entonces cuando comenzó a llover muy fuerte, aunque ya no me
importó. Pensaba que era inestable, pero Irlanda me ha enseñado que
siempre hay alguien que nos supera en todo.
Entre
lluvia y lluvia, el día estuvo bien, al menos todo lo bien que puede estar un día
de despedida. Suvi, la joven finlandesa que ha trabajado conmigo los últimos
dos meses en Ballinasloe, se volvía a su país la semana siguiente. Es por eso
que decidimos hacer una excursión rápida a Athlone, el pueblo de al lado.
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